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28 de enero de 2016

Guatemala según su IDH


A través de este artículo pretendo analizar Guatemala, el país centroamericano. He utilizado un estudio bastante somero usando tan sólo el IDH.



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23 de enero de 2013

Proyecto de calidad de vida de La Punta del Hidalgo (Tenerife)

Este trabajo es un largo, extensísimo y trabajadísimo proyecto para la asignatura Ordenación del Territorio en la Unión Europea. Quizás no sea el mejor formato para darlo a conocer, pero desde hace mucho tiempo tenía ganas de subirlo a internet. El trabajo se compone de dos partes, la parte literaria que conforma el estudio de un ámbito, en este caso el barrio de La Punta del Hidalgo en San Cristóbal de La Laguna (Tenerife) y un material cartográfico anexo realizado con Sistema de Información Geográfico, en concreto con el programa Arc Gis. La temática abordada es la calidad de vida según está definida por la Est



William Hernández Ramos. Licenciado en Geografía por la Universidad de La Laguna. 

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20 de enero de 2013

El compromiso social y la ideología de la geografía: ¿desde la izquierda o desde la derecha?


Gracias al autor del artículo por darme permiso y poder publicar su artículo en este blog. 

El compromiso social y la ideología de la geografía: ¿desde la izquierda o desde la derecha?
Cuarta Conferencia Internacional de Geografía Crítica, Ciudad de México, 8-13 de enero de 2005
José Antonio Segrelles Serrano. Departamento de Geografía Humana. Universidad de Alicante. España. 

“La geografía está en crisis” es con toda probabilidad una de las frases más repetida durante los últimos tiempos sobre nuestra ciencia. Incluso esta aseveración ya constituye un tópico, un lugar común entre los geógrafos de muchos países del mundo, hasta el punto de erigirse en uno de los rasgos más característicos, que apenas nadie pone en duda, de la disciplina quese cultiva en la actualidad. Pero, ¿qué significa exactamente que la geografía está en crisis? ¿Que ha experimentado con el paso del tiempo una progresiva pérdida de identidad? ¿Que sus objetivos no están claros? ¿Que ha sufrido la competencia de disciplinas más especializadas? ¿Que no ha sabido adaptarse a los cambios socioeconómicos del mundo? ¿Que cada vez está más alejada de las realidades sociales? ¿Que no ha sido capaz de responder a las demandas de los ciudadanos? ¿Que se ha mostrado incapaz de formular una teoría geográfica? ¿Que el mercado laboral es poco generoso con los geógrafos? Las respuestas a estos interrogantes no resulta una labor sencilla, aunque a continuación intentaré una somera aproximación, pues en realidad todos los factores y circunstancias que contribuyen a esta situación de crisis están interrelacionados.

En primer lugar, cabe destacar la progresiva pérdida de identidad de la geografía (Colantuono, 2001) y la creciente invasión de sus tradicionales campos de estudio por parte de ciencias como la economía, la sociología, la urbanística, la biología o la ecología, problemas que los geógrafos no hemos podido, o sabido, solucionar y que no por reiterativos son menos preocupantes. No obstante, a mi modo de ver, esta situación es causa y consecuencia del escaso arraigo de nuestra disciplina en la sociedad, lo que conduce a un desconocimiento profundo y generalizado acerca del quehacer geográfico, ignorancia que no sólo afecta a los ciudadanos, sino que también puede hacerse extensiva a muchos científicos sociales. Este hecho se manifiesta, por ejemplo, en el todavía menguado número de estudios pluridisciplinares en los  que participan los geógrafos o en las escasas referencias bibliográficas de geografía que figuran en las investigaciones de otras ciencias sociales (Segrelles, 2001).

A este respecto, es oportuno destacar las opiniones de A. Luis (1980), para quien la relevancia de una ciencia no viene dada por lo piensen de ella los científicos que la cultivan (no faltan geógrafos que creen que son el centro del universo, aunque también los hay críticos con la forma de hacer esta ciencia y con la escasa eficacia social de la misma), sino por lo que opinen la sociedad y los miembros de las demás disciplinas, y también la de H. Capel (1998), que afirma que el escaso valor concedido a la geografía, tanto por la sociedad como por las instituciones académicas, ha desembocado en la desaparición de la especialidad en varias universidades prestigiosas de Estados Unidos, como Harvard o Chicago. Incluso no faltan voces que aseguran que el oficio de geógrafo se encuentra en vías de extinción (revista mensual CNR, nº 80, Barcelona, octubre 2003, p. 110), lo que demuestra una vez más el desconocimiento que muestra la sociedad acerca del papel que la geografía puede representar en la interpretación de espacio y en la explicación del mundo real con sus problemas.

Por si esto fuera poco, durante los últimos lustros no sólo se ha teorizado sobre el “fin de la historia” (Fukuyama, 1992), sino que algunos autores también lo han hecho, aunque de forma un tanto precipitada, sobre el “fin de la geografía” (O’Brien, 1992; Virilio, 1997), apoyándose para ello en la supuesta desterritorialización del mundo como consecuencia del desarrollo global delas nuevas tecnologías aplicadas a las telecomunicaciones. En este sentido, como indica el Instituto del Tercer Mundo (2001), el presunto fin de la dimensión geográfica está estrechamente vinculado a la negación de la Humanidad como la suma de todos los seres humanos repartidos en la Tierra. Para percibir a la Humanidad se necesita atender a todos los puntos del globo y aquilatar cuáles son las condiciones en que vive el prójimo en todos los rincones del planeta. De este modo, la afirmación de que el  desarrollo de las comunicaciones ha “empequeñecido” el planeta, haciendo deél una “aldea global” (McLuhan, 1998; McLuhan y Powers, 1996), es inexacta, ya que la desatención de la localización geográfica y de la existencia de miles de millones de seres humanos abre una enorme brecha de desconocimiento y marginación. Es más, aquellos que tienen acceso a las tecnologías globales, aparte de constituir una minoría enel mundo actual, son los únicos que pueden permitirse el lujo de decretar el fin de la geografía y olvidar que la Humanidad está compuesta por una mayoría de habitantes a los que no sólo les resulta imposible disponer de la tecnología de vanguardia, sino que siquiera tienen acceso a una educación que les permita percibir una imagen del mundo en su totalidad.

La combinación de factores exógenos (neoliberalismo, mundialización, liberalización, predominio del capital sobre el trabajo, privatizaciones, pragmatismo, utilitarismo, desequilibrios territoriales, injusticia social, cambios en la escala de valores, transformaciones culturales, desarrollo delas telecomunicaciones) y endógenos que afectan a la geografía (conservadurismo, asepsia, inocuidad, idealismo, despolitización, escaso compromiso, deficiencias teóricas, abuso de la descripción, ausencia de crítica y autocrítica en muchos lugares, deslumbramiento por la geografía aplicada, alejamiento de la sociedad, profesionalización creciente dela disciplina) tiene una conclusión clara: el descenso del número de alumnos interesados en cursar estudios geográficos en la universidad, hecho que alimenta un círculo vicioso de difícil solución. Si el ciudadano no percibe la utilidad social de la geografía (tal vez porque los geógrafos no hayamos sido capaces de transmitir dicha utilidad), no estará interesado en cursar estos estudios, y si no existen suficientes alumnos con una formación útil, es imposible que la sociedad valore nuestra disciplina. O dicho de otro modo menos divulgado: el prestigio social de la geografía en muchos países tal vez sería otro si los geógrafos preponderantes, o sea, los que controlan y tienen influencia sobre sus colegas y discípulos y en las altas esferas políticas, hubieran optado por el fomento de una ciencia progresista, comprometida con los más necesitados de la sociedad y de veladora de los procesos, generalmente ocultos, que transforman el espacio y se interrelacionan y evolucionan en él.

A este respecto, téngase en cuenta, a modo de ejemplo clarificador, que cuando se ha hablado del peso excesivo que la geografía académica ha tenido tradicionalmente en España (en detrimento de la geografía aplicada)y la aversión de la dictadura del general Franco hacia los geógrafos planificadores, no se ha valorado con suficiente convicción que dicha aversión se centraba en los colegas planificadores de izquierdas, ya que a los de derechas los aceptó, los utilizó y los hizo medrar, hasta el punto de ser estos individuos y las sucesivas generaciones de discípulos los que han detentado el control de la geografía universitaria española. Recuérdese en este sentido la activa participación de varios geógrafos vinculados al Opus Dei en la elaboración y redacción de los famosos Planes de Desarrollo durante la década de los años sesenta del siglo XX (Capel, 1976; Segrelles, 1998).

En el caso concreto de la geografía universitaria española, aunque el número de alumnos matriculados varía bastante según los años y el centro universitario de que se trate, la tendencia es inequívocamente a la baja. No faltan rumores que vaticinan a medio plazo la supresión de esta especialidad en algunas universidades. Y todo ello pese a la reciente elaboración de un Libro Blanco en el seno de la Asociación de Geógrafos Españoles (AGE) con el fin de proponer un nuevo Título de Grado en Geografía y Ordenación del Territorio y su adaptación al sistema universitario europeo (Declaración de Bolonia), a la creación del Colegio Profesional de Geógrafos (Ley 16/1999, de 4 de mayo), al fomento de la geografía aplicada (Segrelles, 2002) o a la constante, deprimente y ridícula aparición de algunos geógrafos en los medios de comunicación creyendo y haciendo creer que así están más cerca de la sociedad. Pese a todas estas iniciativas, que consciente o inconscientemente demuestran una pretensión clara de adaptación a las nuevas exigencias, lo cierto es que la geografía continúa trabajando como si el mundo no hubiera cambiado y con una ausencia palmaria de una sólida base teórica y de contenidos profundos en sus construcciones intelectuales y en su discurso. En este sentido, poco puede esperarse de una universidad cada vez menos universal y cada vez más privada, que se centra en el mercado y se convierte en un ente productivista, pragmático y proclive a atender los intereses y las demandas de las empresas (De Sélys, 1998).

Todo esto invita a pensar que la geografía tiene ante sí un reto formidable que amenaza su supervivencia científica en muchos paísesdel mundo. H. Capel (1998) opina que la geografía debe seguir estudiándose porque existen problemas en el mundo actual que los profesionales formados en este campo pueden ayudar a estudiar y resolver y, asimismo, que nuestra disciplina debe prestar atención a la formación de profesionales que sean capaces de decir algo significativo sobre las interacciones entre fenómenos del mundo natural y entre éstos y la sociedad. Ante esta opinión, rápidamente surgen algunas preguntas elementales: ¿de qué problemas se habla?, ¿problemas de quién o de quiénes?, ¿cómo se detectan estos problemas?, ¿qué criterios se siguen para identificarlos?, ¿quién los selecciona y jerarquiza?, ¿qué grado de compromiso debe asumir el geógrafo ante la realidad social de su tiempo?, ¿influye la ideología en la percepción e identificación de los problemas, así como en su selección y jerarquía?, ¿hay diferencias en la forma de percibir la realidad social y en su grado de compromiso con ella si el geógrafo es de derechas o de izquierdas?

Es evidente que la respuesta a las dos últimas cuestiones no puede ser más que afirmativa, pues la ideología y la orientación política del geógrafo son determinantes no sólo para la identificación y selección de los problemas que se pretenden estudiar y resolver, sino también para la mayor o menor eficacia a la hora de responder a las demandas y necesidades de la sociedad, o por lo menos a las de los sectores más desfavorecidos de la misma, que son los que más precisan los conocimientos que puede proporcionar la geografía. En este sentido, no parece que a la derecha, a la luz de su tradición y de las políticas que suele desarrollar en cualquier país del mundo, le importen demasiado las demandas y necesidades de los más desfavorecidos de la sociedad, ni siquiera los problemas importantes del mundo actual si no se ajustan a sus intereses. Por lo tanto, aunque es un hecho real la existencia de multitud de geógrafos conservadores (incluso reaccionarios), que con sus estudios contribuyen a defender sus intereses de clase y a la reproducción del capital a través del control del espacio, se podría aventurar que desde el punto de vista teórico ser geógrafo y de derechas es algo intrínseca y conceptualmente contradictorio, ya que ambos términos albergan ideas y significados antagónicos. Si la geografía es fundamental para estudiar y ayudar a resolver los principales problemas que presenta el mundo de nuestros días y, además, debe estar atenta a las necesidades sociales, ¿cómo un geógrafo de derechas va a contribuir a solucionar estos problemas si forman parte de su esencia ideológica y contribuye a crearlos, profundizarlos y expandirlos con su voto, opiniones y actitudes? Si incluso muchos colegas de izquierdas de la vieja geografía crítica ya no cultivan los enfoques críticos y abordan temas que interesan a las empresas y a los gobiernos (es decir, estudian los temas de los actores hegemónicos y no los de los actores “hegemonizados”, dicho a la manera de Milton Santos en una entrevista concedida en 1998 a Ana María Liberali, vicepresidenta del Centro de Estudios Alexander von Humboldt),¿qué puede esperarse de los geógrafos que actúan y se declaran manifiestamente de derechas?

Los geógrafos de derechas son precisamente los que hablan de “hacer geografía”, en una alarde de empirismo pragmático y conservador, y dejar de lado el debate gnoseológico y las controversias teórico-metodológicas por ser, según ellos, propio de mentes calenturientas. Es imposible realizar mayor profesión de fe hacia una geografía elitista y de derechas, al servicio del poder y alejada de las clases sociales más necesitadas. ¿Son, por lo tanto, dignos de crédito estos geógrafos cuando afirman que la geografía que cultivan tiene vocación de servicio a la sociedad? ¿O simplemente se afirma este extremo porque resulta “correcto y oportuno”? Esto es lo que sucede en la web de un departamento de geografía de una universidad española (cuyos miembros se caracterizan por un generalizado conservadurismo) donde proliferan las alusiones al vínculo y la estrecha comunión de la geografía, su geografía, con la sociedad, situación que es radicalmente falsa, pues no resulta compatible este alarde social con sus posiciones conservadoras ante la vida y ante la ciencia que realizan, salvo que detrás del término “sociedad” se camufle el cultivo de una geografía retrógrada e incapaz de ejercer un compromiso efectivo con los más desfavorecidos, o lo que es peor, una geografía que esconde en muchos casos intereses inconfesables. Estos geógrafos conservadores son, además, los que insisten con ahínco en la inexistencia de los conceptos derecha e izquierda, en la desaparición de las ideologías y en el desprecio de la política, manifestaciones que ya por sí mismas indican bien a las claras cuál es la ideología de estas gentes. Es cierto que en el sistema capitalista, donde el poder lo proporciona el dinero, los conceptos de izquierda y de derecha se difuminan por estar sometidos a una dictadura económica, sobre todo por lo que respecta a la pseudoizquierda (como sucede con las socialdemocracias occidentales). Sin embargo, pese a la actual subordinación de la política a la economía, las ideologías, las izquierdas y las derechas seguirán existiendo mientras haya seres humanos que vivan a costa del trabajo y el sacrificio de otros seres humanos. El geógrafo de hoy en día debería tener claras estas ideas elementales y actuar en consecuencia si quiere que nuestra ciencia tenga utilidad social.

La geografía, como ciencia madre (o madre de las ciencias), está capacitada para develar los procesos de ocupación del espacio y las relaciones profundas que se establecen en él. Por lo tanto, un geógrafo comprometido, progresista, politizado, que asuma el verdadero alcance de la ideología, que emplee enfoques adecuados, puede contribuir a que la geografía ocupe el lugar que merece, se identifique con la sociedad y tenga ante sí un futuro mejor. Asumo que la hipótesis que aquí se plantea es arriesgada, pero valdría la pena tenerla en cuenta y debatir más sobre ella, incluso dedicarle un mayor esfuerzo de investigación, para poder demostrar de forma fehaciente lo que de momento solo es el esbozo de una reflexión personal.

BIBLIOGRAFÍA
CAPEL SÁEZ, H. (1976): “La geografía española tras la Guerra Civil”, Geo Crítica, nº  1, Departamento de Geografía Humana, Universidad de Barcelona, 35 pp.

CAPEL SÁEZ, H. (1998): “Una geografía para el siglo XXI”, Scripta Nova. Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales, vol. II, nº 19, Departamento de Geografía Humana, Universidad deBarcelona, 10 pp.

COLANTUONO, M. R. (2001): “La enseñanza de la geografía: problemas y perspectivas”, 8º Encuentro de Geógrafos de América Latina, Santiago de Chile, marzo.

FUKUYAMA, F. (1992): El fin de la historia y el último hombre, Barcelona, Planeta.

INSTITUTO DEL TERCER MUNDO (2001): Guía del Tercer Mundo. El mundo visto desde el Sur, 2001/2002, Montevideo.

LUIS GÓMEZ, A. (1980): “El geógrafo español: ¿aprendiz de brujo? Algunos problemas de la geografía del paisaje”, Geo Crítica, nº 25, Departamento de Geografía Humana, Universidad de Barcelona, 44 pp.

McLUHAN, M. (1998): La galaxia Gutenberg: génesis del homo typographicus, Madrid, Círculo de Lectores.

McLUHAN, M. y POWERS, B. R. (1996): La aldea global, Barcelona, Gedisa.

O’BRIEN, R. (1992): Global Financial Integration. The End of Geography, London, Royal Institute of International Affairs.

ORTEGA VALCÁRCEL, J. (2000): Los horizontes de la geografía. Teoría de la geografía, Barcelona, Ariel.

SEGRELLES SERRANO, J. A. (1998): “La geografía y los usuarios de la investigación geográfica”, Scripta Nova. Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales, vol. II, nº 30, 21 pp.

SEGRELLES SERRANO, J. A. (1999): “¿Tiene sentido actualmente una geografía marxista en la universidad española?”, Revista Geográfica Venezolana, nº 40 (1), Instituto de Geografía y Conservación de Recursos Naturales, Universidad de los Andes (Mérida), pp. 125-148.

SEGRELLES SERRANO, J. A. (2001): “Hacia una enseñanza comprometida y social de la geografía en la universidad”, Terra Livre, nº 17, Associaçao dos Geógrafos Brasileiros, Sao Paulo, pp. 63-78.

SEGRELLES SERRANO, J. A. (2002): “Lucesy sombras de la geografía aplicada”, Documents d’Anàlisi Geogràfica, nº 40, Universitat  Autónoma de Barcelona (Departament de Geografia) y Universitat de Girona (Secció deGeografia), pp. 153-172.

SÉLYS, G. de (1998): “La escuela,gran mercado del siglo XXI”, Le Monde Diplomatique(edición española), junio, pp. 28-29.

VIRILIO, P. (1997): “¿Fin de la historiao fin de la geografía? Un mundo sobre-expuesto”, Le Monde Diplomatique(edición española), septiembre, pp. 34-35.
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26 de noviembre de 2012

23 de noviembre de 2012

Informe de sismicidad en la Presa de Itoiz

Informe sobre la sismicidad en el entorno de la presa de Itoiz, en Navarra


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15 de octubre de 2012

Extractos de Humboldt


Las penurias que sufrió uno de los padres de la Geografía no fueron pocas, como así lo relata en el libro ‘Viaje a las zonas equinoccionales del Nuevo Mundo’. Rescato extractos de sus pericias en el ascenso al Teide de este ídolo.

Hacia las tres de la madrugada partimos, alumbrados por el tenue resplandor de unas teas, hacia la punta del picacho. Se empieza la ascensión por la ladera Norte, donde el declive es enormemente empinado. A las dos horas llegamos a una pequeña meseta que por su situación aislada se llama Alta Vista. Allí se detienen también los neveros, es decir, los indígenas que van en busca de hielo y nieve para venderlos en las poblaciones vecinas. Sus mulos, más avezados a trepar que los que se alquilan a los viajeros, llegan hasta Alta Vista; los neveros tienen que transportar a hombres hasta allí la nieve recogida. Más allá de este punto comienza el Malpaís (…).” pp 19-20

Tuvimos que abrirnos fatigosamente camino a través del malpaís. La cuesta es muy empinada, y los bloques de lava resbalaban bajo nuestros pies. Los escombros de la cima del pico tienen los cantos agudos, y con frecuencia dejan huecos; el explorador corre el peligro de hundirse en ellos hasta medio cuerpo. Por desgracia, la pereza y la mala voluntad de nuestros guías contribuyó no poco a agriarnos la ascensión. Eran perezosos en un grado desesperante; la víspera habían intentado convencernos de no pasar más allá de la estación de las rocas. Se tumbaban a descansar cada diez minutos; tiraban los trozos de obsidiana y piedra pómez que habíamos recogido cuidadosamente, y al fina resultó que ninguna de ellos había estado todavía en la cumbre del volcán (…).” p20

"El frío que pasamos en la cima del pico fue muy intenso, debido a la estación del año en que nos hallábamos. El termómetro señalaba a la sombra 2,7 ºC. El viento soplaba del Oeste, o sea, en dirección contraria a la que durante una gran parte del año lleva Tenerife el aire caliente que sube por encima de los ardorosos desiertos de África”. p24

Alexander Von Humbold, antes de realizar su viaje a Sudamérica, hizo escala en Canarias. Visitó Tenerife y ascendió el Teide a principios del siglo XIX. Su relato no puede ser más geográfico, paisajístico, más inefable pese a contar con palabras:

La ascensión al Teide no tiene precisamente atractivo como materia para investigación científica; en cambio, sí lo tiene porque proporciona una sinfín de pintoresos encantos para quien sabe sentir la magnificencia de la Naturaleza. Describir estas impresiones es tarea difícil; nos agitan tanto más cuanto que hay en ellas algo de indefinido, como la inconmensurabilidad del espacio y el volumen, la novedad y la variedad de los objetos que nos rodean. Cuando un viajero tiene que describir las altas cimas de nuestro Globo, las cataratas de los grandes ríos, los tortuosos valles de los Andes, corre el peligro de fatigar al lector con la expresión monótona de su admiración. Yo estimo más ademado, para los fines que persigo con esta crónica de mi viaje, pintar el carácter específico que caracteriza cada paisaje (…).” p22



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8 de octubre de 2012

Análisis del verano 2012 en las series meteorológicas de Tenerife



William Hernández Ramos. Licenciado en Geografía por la ULL
Fuente: Aemet. Elaboración propia
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Precipitación en La Laguna en septiembre de 2012


PRECIPITACIONES EN LA LAGUNA EN SEPTIEMBRE
El mes de septiembre en la estación C447A, correspondiente al Aeropuerto de Los Rodeos ha vuelto a dejar un importante registro de torrencialidad.. El presente año 2012, es, con mucho, el más seco de la historia, sin embargo ha sido el segundo mes más lluvioso del actual año, con 43 mm, sólo superado por el mes abril (52,5 mm). No obstante, la sensación de sequía sigue latente y más de la forma en la que se ha producido la lluvia en la estación. Una vez más la concentración espacial y temporal marca la tendencia. Desde su nueva ubicación en el año 1976 en la que los registros han variado ligeramente, tan sólo en dos años se han producido precipitaciones tan intensas, aunque con una diferencia, la cantidad precipitada no había sido tan alta como en el pasado mes de septiembre. En esta caracterización hemos obviado los meses en los que la precipitación ha sido insignificante, con valores de unos pocos milímetros.

Este pasado septiembre ha sido el tercer mes con un porcentaje de concentración alto, tomando en consideración una cuantía de la precipitación igual o mayor a 20 mm. El 87,7% de la lluvia caída se produjo un mismo día, esto es, de los 43 mm, 37,7 mm cayeron el pasado día 27 de septiembre. Sin embargo, no supera el hito de la nueva ubicación de la estación C447A, establecida el 23 de febrero de 2000, en que los 28,3 mm de lluvia cayeron el mismo día, es decir, el 100% de la lluvia. El segundo mayor registro quedó establecido un año más tarde, es decir, el 7 de febrero de 2001. En aquel entonces de los 25,3 mm de lluvia del mes de febrero, 22,5, esto es, el 88,9% se produjo el día 7 de febrero. Por tanto este mes de septiembre de 2012 es el tercer mes con mayor índice porcentual de concentración pluviométrica de la historia de la estación, siempre teniendo en cuenta el valor de salida, es decir, igual o mayor que 20 mm.



Hubo en mes en el que la cantidad de lluvia precipitada fue mayor a la del pasado septiembre de 2012; ocurrió con la estación C447A en su anterior ubicación, en la parte noroeste de la pista del aeropuerto. Sucedió en octubre de 1968. Entonces la cantidad de lluvia caída fue de 60,2 mm, de los cuáles, un 87,5% se produjo un mismo día, el 28 de octubre con 52,7 mm.

El motivo de esta criba obedece al deber de desestimar los valores inferiores que, en buena medida, tiene lógica que caiga toda o su mayor parte en tan sólo unas horas de un mismo día, de un mes determinado (por ejemplo 0,2 mm, el 100% de la lluvia cayó el 12 de julio de 2008). Ha habido meses en que la lluvia caída ha sido superior a la de este pasado mes de septiembre, pero su concentración espacial no ha sido tan significativamente alta como la comentada anteriormente.

Por último, el mes de septiembre de 2012 fue el tercero más lluvioso de los meses de septiembre, tan sólo superado por 1980 con 78,2 mm; y 1984 con 99,7 mm de lluvia. 



Fuente: Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Elaboración propia
William Hernández Ramos. Licenciado en Geografía por la ULL


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16 de julio de 2012

Desarrollo local del barrio de San Matías

Otro estudio de la asignatura Desarrollo Territorial que fue calificada con un sobresaliente. Se trata de una radiografía del barrio de San Matías en el municipio de San Cristóbal de La Laguna. 

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9 de julio de 2012

La dinamización empresarial del barrio de La Candelaria

Después de cierto tiempo, ahora ya puedo tener un poco de tiempo para publicar aquellos trabajos realizados en este final de carrera. En este caso expongo el trabajo de Dinamización Empresarial del barrio de La Candelaria en el municipio de San Cristóbal de La Laguna. Éste trabajo se realizó en grupo para la asignatura de Quinto de Geografía, Desarrollo Territorial, obteniendo una puntuación final de Sobresaliente. 
Dt dinamización empresarial de la candelaria


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4 de abril de 2012

Artículo: "Proceso de elitización Cabo Llanos-SC de Tenerife"

Hace un par de semanas puse un artículo sobre la 'gentrification' o conocida como elitización de las ciudades. Un gran artículo. Traigo uno similar de la profesora de la Facultad de Geografía de la Universidad de La Laguna, Luz Marina García Herrera quien también publicó en la revista Scripta Nova un artículo titulado de "¿De Cabañas a Palacios? Vivienda y proceso de elitización en Cabo Llanos-Santa Cruz de Tenerife". 


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28 de marzo de 2012

Caracterización de la precipitación en el Aeropuerto Tenerife-Sur en el año 2011

Bueno, este es el tercer pequeño artículo que he realizado hace algo más de un mes. Los dos primeros eran sobre Santa Cruz y La Laguna, este tercer capítulo caracteriza una estación también especial debido a lo realmente corta de la serie de datos, se trata de la estación ubicada en el Aeropuerto Tenerife-Sur. 

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14 de marzo de 2012

Caracterización de la precipitación en San Cristóbal de La Laguna en el año 2011


En este caso voy a ir exponiendo un trabajo personal sobre la caracterización de la precipitación del pasado año 2011, no para la carrera, sino para mi mismo. A partir de los datos proporcionados por la web de la Agencia Estatal de Meteorología, he realizado mis cálculos y clasificaciones, en este caso de la estación C447A situada en Santa Cruz de Tenerife. Estos son los resultados. 


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7 de marzo de 2012

Artículo "El proceso de elitización"

Como no sólo de trabajos se vive, expongo un artículo de las profesoras de la Facultad de Geografía de la Universidad de La Laguna, Luz Marina García Herrera y María de Carmen Díaz Rodríguez, quienes publicaron en la revista Scripta Nova un artículo bajo el título de "El proceso de elitización: investigaciones y temas de análisis en la Geografía española (1998-2008". 


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2 de marzo de 2012

Caracterización de la precipitación en Santa Cruz de Tenerife en el año 2011

En este caso voy a ir exponiendo un trabajo personal sobre la caracterización de la precipitación del pasado año 2011, no para la carrera, sino para mi mismo. A partir de los datos proporcionados por la web de la Agencia Estatal de Meteorología, he realizado mis cálculos y clasificaciones, en este caso de la estación C449C situada en Santa Cruz de Tenerife. Estos son los resultados. 


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18 de julio de 2011

Sistema agrario y Geografía de Nepal

Gracias de antemano a Abel López por su deferencia a la hora de prestarme su trabajo para ponerlo aquí. Se trata de un trabajo sobre Geografía Regional del Mundo, de 4º de Geografía, sobre la Geografía de Nepal y en concreto del sistema agrario que impera en el país asiático.


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14 de junio de 2011

La propiedad de la tierra en Guatemala

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Si tuviésemos que describir las paradojas de un sistema alimentario global roto, difícilmente encontraríamos un ejemplo mejor que Guatemala. Este país centroamericano, que puntúa alto en la lista de potencias agrarias (quinto exportador mundial de café y azúcar), destaca más todavía como campeona regional de la inseguridad alimentaria: uno de cada dos niños menores de cinco años padece desnutrición crónica, una cifra que se eleva al 70% cuando se trata de menores indígenas.
¿Cómo es posible que un país con un verdadero filón de recursos naturales padezca niveles tan insoportables de pobreza e inseguridad alimentaria? La respuesta no es técnica, se lo aseguro. Las tierras tienen rendimientos altos y el país cuenta con los recursos productivos necesarios. El problema es que estos recursos –empezando por la tierra- están obscenamente concentrados en las manos de unos pocos. A pesar de haber sido el primer país latinoamericano en aprobar una Ley nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional, Guatemala conserva un régimen feudal de reparto de la tierra (el 8% de los propietarios concentran el 80% de las tierras productivas), lo cual explica que buena parte de la pobreza extrema se concentre en zonas rurales, donde los productores pobres también son consumidors pobres (ver gráfico).
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Las élites económicas han influido en las políticas gubernamentales para garantizar modelos agrarios orientados exclusivamente a la exportacióny a las grandes explotaciones. Mientras tanto, los campesinos han pendulado entre el desinterés del sector público y la hostilidad de las grandes compañías, dispuestas a impulsar acuerdos comerciales como el CAFTA, que dejaban a la mayoría a merced de la competencia desleal estadounidense a cambio de garantizar cuotas de exportación.
Pero, a menudo, las diferencias en Guatemala son algo más que retóricas. Hace pocas semanas supimos por los medios de comunicació de Guatemala de un grupo numeroso de familias desalojadas de forma violenta en el Valle de Polochic, donde perdieron tierras, viviendas y la posibilidad de recoger la cosecha de maíz y frijol que garantizaría su subsistencia.
El caso de los campesinos de Pocholic no es una excepción, pero tampoco lo son las numerosas historias de lucha y dignidad en las que las comunidades pobres buscan corregir desigualdades atávicas. Madre Tierra, por ejemplo, es una organización de mujeres campesinas que huyeron a México durante la guerra y retornaron con los Acuerdos de Paz. Su líder, Raquel Vásquez, relataba hace poco las dificultades del retorno, cuando el Estado les concedió a crédito algunas tierras. La primera batalla fue lograr que las mujeres tuviesen derecho a ser cotitulares de estas tierras, junto con sus maridos; después llegaron jornadas interminables para garantizar el rendimiento de sus explotaciones y la producción que alimentase a sus familias.
A diferencia de lo que opinan muchos, la agricultura familiar ycampesina puede cumplir los objetivos de eficiencia, sostenibilidad y equidad que requiere el sistema alimentario del futuro. Pero para eso es necesario que juegue en igualdad de condiciones con otros sectores, obteniendo del Estado el apoyo legal y económico que necesita cualquier sector estratégico.
Con un presupuesto de poco más de 600 millones de quetzales (unos 54 millones de euros), el Ministerio de Agricultura guatemalteco es incapaz de hacer frente al problema nacional de inseguridad alimentaria. Para que se hagan una idea, los agricultores españoles reciben solo en subsidios una cantidad 100 veces mayor que esa. Por eso muchas organizaciones campesinas, junto con otros actores de la sociedad civil, exigen desde hace años que el Estado cumpla con sus obligaciones y garantice el derecho de los guatemaltecos a la alimentación. Ese es el propósito de la Ley de Desarrollo Rural Integral que han propuesto y que considera, entre otras medidas, la creación de un sistema nacional reservas alimentarias que permitiría hacer frente a las hambrunas y moderar los repuntes de precios. 
El caso de Guatemala demuestra que este problema no solo es africano y no siempre encuentra sus culpables en el extranjero. Las comunidades campesinas y las organizaciones que les apoyan, como Oxfam, han logrado situar este drama en la agenda nacional. Del compromiso del Estado y de sus instituciones va a depender que los próximos años pasen a la historia como el momento en el que Guatemala acabó con el hambre.
Fuente: www.elpais.es
MARTÍN MARTÍN, V.O. (2007): “El papel del campesinado en la transformación del mundo actual”.

GUATEMALA
PERÍODO: CAPITALISMO TRIUNFANTE Y/O PERÍODO PRE-REFORMA
Sistema español de hacienda o encomienda

"Antes de la reforma, el 2,1% de las explotaciones controlaba el 72,3% de la tierra (descendentes de españoles y grandes compañías extranjeras que habían mantenido el sistema de colonato) con la población indígena. 22 terratenientes tenían más de 20 caballerías (1 caballería = 54,5 has) cada uno, mientras la población rural, que eran casi 2 millones, no tenían ni una parcela. Como su posesión era insuficiente para el sostén de su familia tenían que rentar tierras, el pago era un porcentaje alto de su producción o trabajo gratuito en las tierras del dueño. Los asalariados agrícolas se les pagaba en especie o en “señas” canjeables únicamente en la finca del patrón, además del maltrato físico, castigos, encierros en calabozos, despidos sin pago ni liquidación, entre otras cosas.

PROFUNDIZACIÓN DEL CAPITALISMO BUROCRÁTICO (1945-1980)
-1952: Reforma agraria de 1952. se decretó que el arrendamiento se pagaría con el 5% de la cosecha. Las tierras inutilizadas serían expropiadas, nacionalizadas y entregadas a campesinos pobres y trabajadores agrícolas en usufructo vitalicio o arrendamiento entre 5 y 25 años, los fondos serían para la posterior indemnización a los antiguos propietarios y para comprar maquinaria que se proporcionaría a los campesinos para trabajar. Las tierras expropiadas serían nada más las desaprovechadas y los dueños recibirían indemnización al precio declarado poco antes por los mismos propietarios. Se entregaría en propiedad un mínimo de 436 metros cuadrados por familia y se reservaría espacio para calles, avenidas, plaza pública, parque, campos deportivos, mercado y templo en cada caserío (más de 14 familias).

Resultados: Hasta el 30 de abril de 1954 se había repartido el 57,4% de las tierras ociosas, con esto se abarataron los productos y se tecnificó la agricultura. El proceso de reforma finaliza con el golpe de Estado de 1954, perdiéndose así los logros conseguidos por la reforma agraria de 1952".

CONCLUSIÓN PERSONAL
La situación ha empeorado con respecto a los datos ofrecidos por el profesor Martín Martín, hecho contrastado en la noticia publicada hoy en el diario El País. En el año 2007 el profesor del Departamento de Geografía de la ULL estimaba lo siguiente:

Antes de la reforma agraria:
El 2,1% de las explotaciones controlaba el 72,3% de la tierra

Reforma agraria de 1952:
Reparto del 57,4% de las tierras “ociosas”

Hoy día, tras los datos del diario El País:
El 8% de los propietarios controla el 80% de las tierras

Conclusión:
Con respecto a antes de la reforma agraria, ha aumentado el número de propietarios en posesión de tierras, pero el dato sigue siendo terriblemente esclarecedor. El 92% de la población no posee sino el 20% de las tierras. Y si investigáramos estos datos incluso podríamos comprobar que es peor de lo que parecen sostener los datos.





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13 de junio de 2011

Reforma agraria en Chile o cómo fracasar en el intento

Les presento ahora uno de los mejores y más elaborados trabajos que he realizado en la carrera. Se trata de un trabajo para la asignatura Geografía Regional del Mundo, de 4º de Geografía. La temática era elegir un país y elaborar la problemática de la cuestión agraria. Yo elegí Chile, me tuve que documentar mucho para hacer un extenso trabajo que contiene un poco de todo. Historia, Geografía, los problemas socio-políticos, incluye al final una entrevista a una chilena que vivió el proceso de lejos y explica lo principal, cómo no se ha podido realizar la reforma agraria necesaria en el país sudamericano. Espero que les emocione tanto como me emocionó a mí hacerlo.


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